
¡Dejen de permitir que el frío arruine sus ingresos en invierno!
Seamos honestos: nadie quiere cenar mientras tiembla de frío. Cuando la temperatura disminuye, los espacios al aire libre se convierten en lugares desiertos… y eso significa dejar dinero sobre la mesa.
Solucionamos este problema con calentadores de onda corta infrarroja. Aquí está el secreto: estos dispositivos no desperdician energía intentando calentar el viento. En cambio, calientan directamente a los clientes y a los muebles. Es como estar en un lugar soleado en un día claro.
El truco radica en la “zona de calor”.
Si coloca estos calentadores en su patio, debe elegir la potencia adecuada para ese espacio. Quiere que sus clientes sientan ese calor desde el momento en que se sienten. Con una configuración adecuada, podrá mantener las mesas ocupadas, incluso cuando hace mucho frío afuera.
Ahora, hablemos de dinero.
El objetivo es simple: quiere tener más gente sentada en sus mesas durante la temporada baja. Si tiene un patio acogedor, la gente no preferirá ir al lugar de al lado, donde hay más espacio interior.
Haga los cálculos: si unos pocos calentadores le permiten abrir 10 mesas adicionales por noche, el costo del equipo se recuperará en unas pocas semanas. Además, cuando la gente se siente cómoda, se queda más tiempo. Piden esa ronda extra de bebidas o un postre que no planeaban pedir.
Algunas cosas a tener en cuenta:
No puede simplemente colocar estos calentadores en el techo y listo. Si la distribución no es correcta, habrá “zonas frías” donde los clientes seguirán sintiéndose helados. Pero tenga cuidado: si pone demasiada potencia en una zona pequeña, quemará a sus clientes. A nadie le gusta sentirse como si estuviera en un microondas; simplemente se irán antes.
Siempre recomiendo usar un sistema de control por zonas. De esa manera, puede reducir la potencia a medida que la noche avanza o cuando el patio se llena de gente.
Una última cosa: estos dispositivos consumen mucha energía. Asegúrese de que su panel eléctrico pueda soportar esa carga. Lo último que necesita es que el interruptor se apague justo en medio del rush de clientes los viernes por la noche.