
Deje de calentar el aire y comience a calentar a sus aves
Si trabaja con un antiguo gallinero, ya conoce los problemas que eso implica. Paga una fortuna en electricidad, pero las aves siguen agrupadas unas junto a otras, porque el calor no llega hasta donde realmente necesitan. La mayoría de esos sistemas antiguos solo calientan el aire, que luego asciende hacia el techo. Es una pérdida de recursos. Además, están los problemas causados por las bombillas antiguas. Se agotan muy rápido, y eso genera zonas frías donde algunas aves pueden sobrevivir, mientras que otras lo pasan mal. ¿La buena noticia? No es necesario demoler todo el edificio. Solo tiene que reemplazar las bombillas por lámparas infrarrojas de alta eficiencia. Cómo funciona realmente Lo bueno de las lámparas infrarrojas es que no se preocupan por el aire. Enviadan calor directamente hacia las aves. Utilizamos cuarzo especial y recubrimientos en los filamentos para asegurarnos de que el calor llegue realmente a las aves. Cuando reemplaza las bombillas antiguas por lámparas infrarrojas de alta potencia, las zonas frías desaparecen. Las aves se calientan y mantienen esa temperatura. Detalles sobre la instalación Para la mayoría de ustedes, esto es simplemente un reemplazo fácil. Si su instalación eléctrica está en buen estado, puede aumentar la potencia de cada lámpara. Eso significa que podrá usar menos lámparas en total. Pero tenga cuidado: revise sus paneles eléctricos. Las lámparas de alta potencia consumen mucho corriente. Si su instalación eléctrica es antigua, podría haber caídas de voltaje, lo cual puede dañar rápidamente sus nuevas lámparas. Vale la pena verificarlo antes de encenderlas. Encontrar el equilibrio perfecto Una mayor densidad de calor es bueno, ya que el gallinero se calienta más rápido. Pero eso también significa que el calor está más concentrado. Debe tener cuidado con la altura en la que cuelgan las lámparas. Si están demasiado bajas, quemarán a las aves. Si están demasiado altas, perderá ese calor radiante que hace que estas lámparas sean útiles. Se trata de probar diferentes alturas y potencias hasta encontrar el equilibrio perfecto. Una vez que lo encuentre, notará la diferencia en su factura eléctrica y en la cantidad de aves que sobreviven durante la temporada.